Las varices no dependen solo de la genética: muchos hábitos diarios las empeoran sin que lo notemos. Identificarlos y cambiarlos es una herramienta de prevención al alcance de todos. Unas piernas cuidadas hoy significan menos problemas mañana.

Las varices son dilataciones venosas que aparecen cuando las válvulas de las venas no funcionan correctamente. Aunque existe una predisposición genética y factores hormonales influyen, hay hábitos del día a día que pueden empeorar el problema sin que muchas personas lo sepan.
Identificar estos factores es clave para frenar la progresión de la insuficiencia venosa y mejorar la calidad de vida.
Profesiones como dependientes, peluqueras, sanitarias o docentes implican largas horas de pie.
Esto aumenta la presión venosa y favorece la dilatación.
Qué hacer: cambiar de postura cada 30–60 minutos, elevar los talones repetidamente, usar medias de compresión ligera.
Al estar sentado con las piernas hacia abajo, la sangre se acumula en las venas.
Cruzar las piernas agrava la dificultad de retorno venoso.
Qué hacer: levantarse cada hora, realizar ejercicios de tobillo y caminar unos minutos.
El músculo de la pantorrilla es la “bomba venosa”. Si no se activa, el retorno es deficiente.
Qué hacer: caminar, nadar, hacer bicicleta o ejercicios de fuerza de pierna.
Alteran la biomecánica de la pierna, impiden la contracción adecuada del gemelo y dificultan el retorno venoso.
Qué hacer: limitar su uso, alternar con calzado cómodo.
Saunas, baños muy calientes, calefacción directa o largas horas de sol dilatan las venas.
Qué hacer: alternar agua templada-fría, evitar fuentes de calor directo sobre las piernas.
El exceso de peso incrementa la presión sobre las venas de las piernas y agrava la insuficiencia venosa.
Qué hacer: alimentación equilibrada y ejercicio regular.
Favorece el estreñimiento, que aumenta la presión intraabdominal y, con ella, la presión venosa.
El exceso de sal causa retención de líquidos.
Qué hacer: dieta rica en frutas, verduras y cereales integrales.
El tabaco daña el endotelio vascular.
El alcohol produce vasodilatación y empeora el edema.
Qué hacer: reducir o eliminar su consumo.
Durante el embarazo aumenta la presión abdominal y el volumen sanguíneo.
Qué hacer: usar medias de compresión, caminar y evitar estar de pie mucho tiempo.
No directamente, pero sí dificulta el retorno venoso si se mantiene mucho tiempo.
Sí, la predisposición genética pesa mucho, pero el deporte ayuda a reducir síntomas y prevenir complicaciones.
No. Pueden ser útiles a cualquier edad si hay predisposición o síntomas.
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